Arauco en la literatura española del Siglo de Oro

Ahora que se acerca el 18 de septiembre, Fiestas Patrias en Chile, es un buen momento para que el Gobernador de esta Ínsula, chileno consorte, empiece a dedicar algunas entradas a autores y obras de la literatura chilena, o bien a la presencia de Chile y de temas chilenos en la literatura española. Comenzaremos hoy con esto último, ofreciendo algunas notas sobre la presencia de las guerras de Arauco en la literatura áurea, tema al que vengo prestando cierta atención en los últimos años.

La considerable presencia del tema de América en la literatura española del Siglo de Oro es un aspecto que ha sido estudiado, especialmente en lo que concierne a algunos autores mayores como Lope o Tirso de Molina[1]. Si nos ceñimos al tema de las guerras de Arauco, encontramos el tratamiento literario de esa materia en géneros muy diversos, que van desde las crónicas hasta el teatro, pasando por la poesía épica. De entre los cronistas, historiadores y autores de relaciones, habría que recordar los nombres de Jerónimo de Vivar, Juan de Cárdenas, Alonso de Góngora Marmolejo, Pedro de Valdivia, Pedro Mariño de Lobera, Alonso de Ovalle, Diego de Rosales, Alonso González de Nájera o Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán, entre otros; en el territorio de la épica, las dos obras fundamentales son La Araucana de Alonso de Ercilla y Zúñiga y El Arauco domado de Pedro de Oña, pero no hay que olvidar otros títulos como El Purén indómito de Diego Arias de Saavedra o Las guerras de Chile, atribuido a Juan de Mendoza y Monteagudo.

En lo que respecta al teatro, aparece plasmada esa materia de Arauco, además de en el auto sacramental que nos ocupa, en las comedias La belígera española (1616), de Ricardo de Turia (seudónimo de Pedro Juan Rejaule y Toledo); Algunas hazañas de las muchas de don García Hurtado de Mendoza, Marqués de Cañete (1622), de nueve ingenios; Arauco domado (1625), de Lope de Vega; El gobernador prudente (1663), de Gaspar de Ávila, y Los españoles en Chile (1665), de Francisco González de Bustos. A estos títulos cabría añadir El nuevo rey Gallinato, de Andrés de Claramonte, cuya acción no está ambientada en Arauco, pero sí en un imaginario reino situado entre Perú y Chile[2]. Se trata de un volumen de obras muy considerable —sobre todo, en proporción con el conjunto global de piezas de asunto americano en el teatro áureo español[3]—, y esa abundancia se explica, en buena medida, por la existencia de dos prestigiosos modelos épicos que popularizaron en España los temas, personajes y motivos de aquel «Flandes indiano»: las obras ya mencionadas de La Araucana de Ercilla y El Arauco domado de Oña. Esa es, precisamente, una de las razones que apuntaba Dille para justificar tan crecida producción:

El número desproporcionado de comedias sobre Chile se debe a, por lo menos, tres factores: primero, precisamente porque no era un país rico, no se podía culpar a los españoles de estar allí por motivos indignos. Segundo, es la admiración por la heroica resistencia de sus pocos habitantes. A diferencia de México y del Perú, Arauco era muy pequeño, pero presentaba la máxima dificultad a los esfuerzos españoles para incorporarlo dentro del imperio. […] Tercero, las expediciones a esta lejana parte del imperio tuvieron la suerte de ser inmortalizadas por Alonso de Ercilla y por Pedro de Oña en obras del género de máximo prestigio —la epopeya. Así los escritores del siglo XVII podían inspirarse directamente en dos famosas obras literarias. Además, parece que la influencia de Ercilla era también indirecta porque aparentemente Algunas hazañas y El Arauco domado se escribieron para halagar al hijo del marqués de Cañete, que quedó resentido porque Ercilla no hizo mucho caso de su padre en la famosa Araucana[4].

Es esta una cuestión sobre la que existe abundante bibliografía, pero ya volveremos sobre ella en otra ocasión. En cuanto a las recreaciones del personaje de Caupolicán, sabido es que ha inspirado distintas obras literarias, desde la propia Araucana de Ercilla hasta el famoso soneto de Rubén Darío, pasando por romances, novelas históricas y otros destacados hitos textuales, a los que no puedo referirme ahora. También de estas recreaciones del cacique araucano se hablará en futuras entradas.


[1] Pueden verse, entre otros, los trabajos de Ignacio Arellano (ed.), Las Indias (América) en la literatura del Siglo de Oro. Homenaje a Jesús Cañedo, Kassel, Reichenberger / Gobierno de Navarra, 1992; Ysla Campbell(coord.), Relaciones literarias entre España y América en los siglos XVI y XVII, Ciudad Juárez, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 1992; Valentín de Pedro, América en las letras españolas del Siglo de Oro, Buenos Aires, Sudamericana, 1954; Glen F. Dille, «El descubrimiento y la conquista de América en la comedia del Siglo de Oro», Hispania. A Journal Devoted to the Teaching of Spanish and Portuguese (Los Angeles, California), vol. 71, núm. 3, September 1988, pp. 492-502; Ángel Franco, El tema de América en los autores españoles del Siglo de Oro, Madrid, Nueva Imprenta Radio, 1954; Teresa J. Kirschner, «La evocación de las Indias en el teatro de Lope de Vega: una estrategia de inclusión», en Agustín de la Granja y José Antonio Martínez Berbel (eds.), Mira de Amescua en candelero. Actas del Congreso Internacional sobre Mira de Amescua y el teatro español del siglo XVII (Granada, 27-30 octubre de 1994), Granada, Universidad de Granada, 1996, vol. II, pp. 279-290; Marcos A. Moríñigo, América en el teatro de Lope de Vega, Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires-Instituto de Filología Amado Alonso, 1946; Concepción Reverte Bernal y Mercedes de los Reyes Peña (eds.), América y el teatro español del Siglo de Oro, Cádiz, Universidad de Cádiz, 1998; Francisco Ruiz Ramón, América en el teatro clásico español. Estudio y textos, Pamplona, Eunsa, 1993, o Miguel Zugasti, «Notas para un repertorio de comedias indianas del Siglo de Oro», en Studia Aurea. Actas del III Congreso de la AISO (Toulouse, 1993), ed. I. Arellano, M. C. Pinillos, F. Serralta y M. Vitse, vol. II, Teatro, Pamplona / Toulouse, GRISO / LEMSO, 1996, pp. 429-442; también el número especial de Teatro, 15, 2001, titulado América en el teatro español del Siglo de Oro, o el volumen La imagen del indio en la Europa moderna, Sevilla, CSIC, 1984. El lector interesado encontrará una bibliografía mucho más detallada en Moisés R. Castillo, Indios en escena: la representación del amerindio en el teatro del Siglo de Oro, West Lafayette (IN), Purdue University Press, 2009.

[2] Pieza peculiar dentro de este corpus, que ha generado bastante interés crítico en los últimos años.

[3] Ver por ejemplo Fausta Antonucci, «El indio americano y la conquista de América en las comedias impresas de tema araucano (1616-1665)», en Ysla Campbell(coord.), Relaciones literarias entre España y América en los siglos XVI y XVII, Ciudad Juárez, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 1992, pp. 21-46 (especialmente pp. 21 y 44-45).

[4] Dille, «El descubrimiento y la conquista de América en la comedia del Siglo de Oro», p. 493.

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