Nicasio Landa (1830-1891), médico y literato pamplonés

Nicasio Landa y Álvarez de Carballo (Pamplona, 1830-1891), conocido como el Dr. Landa, médico militar cofundador de la Cruz Roja Española y escritor, dirigió la Revista Euskara en 1878-1879 y es autor de obras seudo-literarias como Un viaje a Canarias (1863) o La campaña de Marruecos. Memorias de un médico militar (1880).

Monumento a Nicasio Landa en PamplonaEn el panorama del cuento literario cultivado en Navarra en el siglo XIX nos interesa especialmente su relato «Los primeros cristianos de Pompeïopolis. Leyenda de San Fermín», escrito para el Certamen del Ayuntamiento de 1882, aunque finalmente lo dejó fuera de concurso al ser elegido como miembro del jurado. Conoció una segunda edición (Pamplona, Imprenta Provincial, 1891), a cargo de la Diputación de Navarra. Es una narración de dieciséis páginas con la que el autor desea «acreditar más y más el amor y veneración que los hijos de Pamplona sienten por su glorioso patrono San Fermín, el primer cristiano de Pompeïopolis».

En el prólogo afirma que se ha ceñido a la verdad histórica (cita los autores y fuentes que ha manejado, así como los hallazgos arqueológicos que le han servido para las referencias a antigüedades romanas de Pamplona). «En lo demás —advierte— he dejado correr la imaginación, mas no a rienda suelta sino ajustando todos los detalles» a los conocimientos históricos de que disponía. La leyenda se divide en cuatro capítulos: «Las Thermas de Pompeyo», «La casa de Firmo», «El templo de Diana» y «Cristo vence, Cristo reina» más un «Epílogo» que presenta el martirio de San Fermín en Tolosa. Lo mejor es con mucho el sabor de época: los amplios conocimientos del autor se reflejan en el empleo de un léxico preciso (atrium, impluvium, apodyterium, pallium, vermiculatum, tepidarium, exedra…) y en las propias notas que coloca al pie con explicaciones. Y si bien es cierto que todo ello proporciona verosimilitud a lo contado, ese tono erudito recarga innecesariamente y hace un tanto pesada la narración.

Es autor igualmente de «Una visión en la niebla. Los guerreros euskaldunas», relato que recuerda a algunos de Iturralde y Suit: el narrador está contemplando el paisaje pirenaico desde la cumbre del pico de Larrhun, cuando se levanta la niebla; los montes semejan entonces castillos y el murmullo del viento suena como unos pasos: el narrador «ve» a los primitivos euskos, hijos de Aitor; a los éuskaros o cántabros; a multitud de guerreros euskaldunas, protagonistas de diversos hechos gloriosos a lo largo de los siglos: cruzados, navegantes y descubridores, guerrilleros, soldados de las guerras carlistas y coloniales…

La aportación bibliográfica más completa sobre este interesante personaje corresponde al libro de José Javier Viñes titulado El Doctor Nicasio Landa: médico y escritor. Pamplona 1830-1891, Pamplona, Gobierno de Navarra (Departamento de Educación y Cultura-Institución Príncipe de Viana, 2001.

Anuncios

4 pensamientos en “Nicasio Landa (1830-1891), médico y literato pamplonés

  1. Hay más casos, María Eugenia: el insigne de Gregorio Marañón (cierto que más como pensador que como autor de ficción), o el del propio Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina, pero además autor de obras, estas sí estrictamente literarias, como sus Cuentos de vacaciones y algunas más. Pío Baroja, aunque nunca ejerciera, se doctoró en Medicina con una tesis sobre el dolor. Más recientemente, Luis Martín Santos, autor de Tiempo de silencio, era médico psiquiatra… En general, me parece que en España sí han abundado los médicos-humanistas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s