Sobre la novela y el drama románticos

Apenas hay en la Historia asunto importante y extraordinario que no encierre en sus propias entrañas un tesoro de poesía (Francisco Martínez de la Rosa).

La recuperación de temas y personajes de la historia que se produce en España en los años que dura —numerosos, para algunos críticos, más bien escasos y raquíticos para otros— el movimiento romántico es consecuencia en parte del exotismo buscado por los autores que se enmarcan en dicha tendencia literaria. Exotismo en el espacio, por un lado, que llevó a su fantasía a imaginar aventuras en escenarios lejanos, como el Oriente Medio, la India o China; pero también exotismo en el tiempo, acudiendo sobre todo a una tópicamente idealizada Edad Media, cristiana y caballeresca.

Tanto los novelistas como los dramaturgos españoles encontraron en la historia, preferentemente la nacional, un verdadero filón para los argumentos de sus respectivas producciones[1]. Y aunque no toda la novela que se escribió durante el Romanticismo es novela histórica, ni todos los dramas de la misma época son dramas históricos, resulta innegable, a la vista de los catálogos y de otras fuentes de información[2], que tanto las novelas como los dramas de temática histórica dominan con claridad el conjunto de la producción literaria en los años 30 y 40, cuando menos, del siglo XIX.

Dama y caballero

Tanto la novela como el drama históricos contaban con claros antecedentes en épocas pasadas de la historia literaria, si bien su nacimiento como subgéneros literarios[3] modernos dentro de la narrativa y la dramática coincide con la época romántica, merced al impulso que le dan algunos autores señeros —Scott y Manzoni, en el caso de la novela, o Schiller para el teatro—, quienes consiguen en sus obras fijar unos patrones definitorios que serán imitados por una legión de seguidores. En opinión de Juan Ignacio Ferreras, y para el caso de España,

Se podría afirmar que el drama romántico vino a ensanchar el drama histórico o, mejor aún, que el drama romántico vino a resucitar toda la libertad «romántica» de nuestros dramas clásicos de Lope, Tirso y Calderón y tantos otros. Si esto fuera así, el romanticismo fue también una recuperación y la liquidación definitiva del neoclasicismo dieciochesco[4].


[1] Para los motivos que explican el tratamiento de la materia histórica en determinadas épocas, puede consultarse el clásico estudio de Georges Lukács, La novela histórica, 3.ª ed., trad. de Jasmin Reuter, México, Ediciones Era, 1977, donde se dedica además el cap. II a «La novela histórica y el drama histórico» (pp. 103-206). Puede verse también Juan Ignacio Ferreras, El triunfo del liberalismo y de la novela histórica (1830-1870), Madrid, Taurus, 1976.

[2] Por ejemplo, para la novela son útiles dos trabajos de Juan Ignacio Ferreras, Los orígenes de la novela decimonónica (1800-1830), Madrid, Taurus, 1972 y su Catálogo de novelas y novelistas españoles del siglo XIX, Madrid, Cátedra, 1979; para el drama, Ermanno Caldera, Il dramma romantico in Spagna, Pisa, Università di Pisa, 1974, Piero  Menarini et al., El teatro romántico español (1830-1850). Autores, obras, bibliografía, Bolonia, Atesa Editrice, 1982, Tomás Rodríguez Sánchez, Catálogo de dramaturgos españoles del siglo XIX, Madrid, Fundación Universitaria Española, 1994, o el panorama de David T. Gies, El teatro en la España del siglo XIX, Cambridge, Cambridge University Press, 1996. El drama histórico no se agota con el Romanticismo; se seguirá cultivando en la época realista, si bien con menor intensidad, con títulos como Un hombre de Estado, Rioja y Los dos Guzmanes, de Adelardo López de Ayala; La venganza de Atahualpa, de Valera; Locura de amor, de Tamayo y Baus; Gerona, Zaragoza y Santa Juana de Castilla, de Pérez Galdós; En el puño de la espada y En el seno de la muerte, de Echegaray, etc.

[3] Considero la novela y el drama históricos como subgéneros literarios, reservando la etiqueta de géneros para los tres grandes bloques de la narrativa, la lírica y la dramática; cfr. Kurt Spang, Géneros literarios, Madrid, Síntesis, 1993.

[4] Juan Ignacio Ferreras, El teatro en el siglo XIX, Madrid, Taurus, 1989, p. 51.

Anuncios

4 pensamientos en “Sobre la novela y el drama románticos

  1. Carlos, he seguido con mucho interés tu artículo. Me gusta mucho el drama romántico. Los años que van de 1834 a 1849 ofrecen grandes títulos. Qué lástima que, por ejemplo, la CNTC no suela programar obras de ese periodo. Llevo años soñando con presenciar un don Álvaro protagonizado por Blanca Portillo, mi actriz favorita. En el papel de don Álvaro, por supuesto. Como antes ha encarnado a Segismundo o a Hamlet.

    • Muchas gracias, Juan, por tu interés y tu comentario. Sí, no estaría nada mal un Don Álvaro por la CNTC tal como lo comentas… Tanto el drama histórico como la novela histórica son géneros que me interesan mucho, y en los próximos días vienen varias entradas sobre los dramas históricos de Gertrudis Gómez de Avellaneda, alternando con otros temas del Siglo de Oro. Espero que también te interesen. Un abrazo.

  2. Gracias a ti, Carlos, por tu labor en este blog, y también por las cariñosas palabras que me has dedicado en otro sitio. Desde aquí te animo a proseguirla. Y, de cara a futuras entradas, me permito sugerirte un artículo sobre la excelente novela El señor de Bembibre, de Gil y Carrasco, tan injustamente relegada en nuestros días. En cuanto al Siglo de Oro, decirte que soy un gran admirador de Lope, también de Cervantes o de Tirso, entre otros autores. Pero por Lope siento una especial fascinación. En gran parte gracias al magisterio de ese excelente profesor y mejor persona que es Alberto Blecua, cuya labor al frente de Prolope sigo con mucho interés. A la espera de esas entradas sobre Gómez de Avellaneda, recibe un saludo muy cordial. Juan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s