El «Quijote» de 1605: división externa y estructura interna

Externamente, el Quijote de 1605 se divide en 52 capítulos agrupados en cuatro «Partes»[1], o sea, cuatro ‘Libros’[2], e incluye dos salidas de don Quijote. Ofrezco a continuación, de forma muy esquemática, los principales elementos argumentales:

I Parte (caps. 1-8). Retrato del hidalgo Alonso Quijano, que enloquece leyendo libros de caballerías y desea salir en busca de aventuras como caballero andante. Preparativos: armas, caballo, nombre propio y amada. Primera salida de don Quijote, en solitario, cuyas tres aventuras forman una unidad clara: la que tiene lugar con el arriero en la venta donde es armado caballero por escarnio (la disputa se suscita porque aparta las armas que don Quijote estaba velando junto al pozo), la de Andresillo (a quien defiende del vapuleo que le da su amo Juan Haldudo el rico) y la de los mercaderes toledanos (frente a los cuales don Quijote proclama la belleza de la sin par Dulcinea). En medio de su delirio caballeresco, es encontrado por su vecino Pedro Alonso. Regreso a casa. Escrutinio de su biblioteca por el cura y el barbero, secundados por el ama y la sobrina. Comienzo de la segunda salida, ya acompañado del labrador Sancho Panza. Aventura de los molinos y aventura del vizcaíno, que queda suspendida.

Aventura del vizcaino

II Parte (caps. 9-14). Historia de la narración (Cide Hamete Benengeli). Final de la aventura del vizcaíno. Discurso de la Edad Dorada frente a los cabreros. Historia intercalada de Marcela y Grisóstomo.

III Parte (caps. 15-27). Episodio de los yangüeses. Llegada a la venta de Juan Palomeque el zurdo. Escena nocturna con la moza Maritornes. Aventuras del mundo moderno[3] (de los rebaños, del cuerpo muerto, de los batanes, del yelmo de Mambrino y de los galeotes). Llegada a Sierra Morena y encuentro con Cardenio (historia intercalada de los amores entrecruzados de Cardenio-Luscinda-Dorotea-don Fernando). Penitencia amorosa de don Quijote, que envía a Sancho en embajada al Toboso. Reaparición del cura y el barbero: proyecto de llevar a don Quijote de regreso a la aldea.

IV Parte (caps. 28-52). Historia fingida de la princesa Micomicona (Dorotea) para sacar a don Quijote de Sierra Morena. Nuevo paso por la venta de Juan Palomeque. Segundo escrutinio: lectura de El curioso impertinente. Resolución de la historia del cuarteto amoroso formado por Cardenio-Luscinda y Dorotea-don Fernando. Discurso de las armas y las letras. Historias intercaladas del capitán cautivo y la mora Zoraida y de doña Clara y don Luis. Don Quijote encantado: nueva estrategia del cura y el barbero para devolverlo a casa. Encuentro con el canónigo de Toledo y debate literario sobre las novelas de caballerías y las comedias. Historia intercalada del cabrero celoso y Leandra. Aventura de los disciplinantes. Llegada a la aldea.

En las dos salidas de don Quijote se puede apreciar una composición circular en la que se repite el esquema: salida, aventuras (o aventuras y episodios en el caso de la segunda) y regreso a casa. En la segunda salida, además, se agrega el paso por las ventas, espacio que favorece el encuentro de diversos personajes y la inclusión de historias intercaladas. La diferencia fundamental es que la primera salida resulta mucho más corta que la segunda, de ahí que Casalduero[4] indique respecto a la primera que es la presentación de un «destino esquemático» y que hable de la «complejidad de un destino», en el caso de la segunda.


[1] Reproduzco aquí, con ligeros retoques, el texto de Mariela Insúa Cereceda y Carlos Mata Induráin, El Quijote. Miguel de Cervantes [guía de lectura del Quijote], Pamplona, Cénlit Ediciones, 2006. Las citas del Quijote corresponden a la edición del Instituto Cervantes dirigida por Francisco Rico, Barcelona, Crítica, 1998 (con revisiones posteriores).

[2] Llamamos Partes a cada una de las entregas de 1605 y 1615 y hablamos así de la I Parte y la II Parte. Pero, además, el Quijote de 1605, a imitación de lo que sucedía en las novelas de caballerías, va dividido en cuatro Partes ‘libros’ (en cambio, no hay división en Partes en el texto de 1615).

[3] Según la terminología de Joaquín Casalduero, Sentido y forma del «Quijote», Madrid, Ínsula, 1949. Las llama así porque se encuentran caracterizadas por la presencia del juego apariencia / realidad.

[4] Casalduero, Sentido y forma del «Quijote».

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