La superstición en la novela histórica romántica española (2)

HechiceraEs muy habitual también la aparición de videntes, magos, hechiceros, curanderos y astrólogos que con sus profecías y vaticinios causan la admiración de todo el mundo; pensemos que en la novela de Larra el rey Doliente aparece preocupado por las predicciones y advertencias de su astrólogo; y el marqués de Villena aparece visto, a los ojos del pueblo, como un nigromante. La vieja Gontroda que figura en la novela de Navarro Villoslada Doña Urraca de Castilla recuerda mucho a la Ulrica de Ivanhoe, tanto por sus puntas de bruja como por su dramática muerte en el incendio el castillo de los Moscosos. En Amaya, del mismo autor, esta función la desempeña la sacerdotisa vasca Amagoya, personaje trágico que simboliza todas las tradiciones y todo el pasado pagano de su pueblo.

Por supuesto, no todos estos magos son siempre tales, sino aprovechados que saben explotar la credulidad popular[1], como señala el narrador de La conquista de Valencia por el Cid:

El ingenio lo conseguía todo en aquellos tiempos de ignorancia, y transformando los sucesos más sencillos con la magia de la reinante superstición, suponía prodigiosos y sobrenaturales unos acontecimientos que en sí mismos no tenían nada de extraordinario. De aquí nacen las maravillas, apariciones y encantamientos que nos refieren las antiguas leyendas, y que examinadas a buena luz no son otra cosa que rasgos de desenvoltura y agudeza con que hombres superiores a los otros en ingenio y conocimientos utilizaban en su provecho la ajena ignorancia. Nada más fácil que hacer ver a una imaginación exaltada por el terror fantasmas y sombras gigantescas; y si el embelecador poseía, por fortuna, algunos secretos físicos, pasaba plaza de mago, y se captaba la universal admiración (p. 299)[2].


[1] Así, por ejemplo, la «bruja» que trata de mostrar el futuro a Zoraida, «crédula como todos los hombres y mujeres de su siglo», a cambio de unas monedas (ver Sancho Saldaña, p. 562).

[2] Remito para más detalles a Carlos Mata Induráin, «Estructuras y técnicas narrativas de la novela histórica romántica española (1830-1870)», en Kurt Spang, Ignacio Arellano y Carlos Mata (eds.), La novela histórica. Teoría y comentarios, Pamplona, Eunsa, 1995, pp. 145-198; 2.ª ed., Pamplona, Eunsa, 1998, pp. 113-151.

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