Néstor Luján: «Decidnos, ¿quién mató al conde?» (1987)

Decidnos, ¿quién mató al conde?, de Néstor LujánLas dos obras mencionadas en entradas anteriores, La vida cotidiana en el Siglo de Oro español y Madrid de los últimos Austrias, redactadas ambas con un tono eminentemente divulgativo, ponen de manifiesto el interés de Néstor Luján por la época y demuestran su amplio conocimiento acerca de ella: personajes, espacios, ambientes, modas, usos sociales… Constituyen, por así decir, la base teórica para sus ficciones ambientadas en el Siglo de Oro, para sus novelas históricas, la primera de las cuales fue Decidnos, ¿quién mató al conde?, que apareció el año 1987[1]. El título es un intertexto literario, tomado del segundo verso de una décima atribuida a Góngora:

Mentidero de Madrid,
decidnos quién mató al Conde;
ni se sabe ni se esconde,
sin discurso discurrid:
dicen que lo mató el Cid
por ser el Conde Lozano;
¡disparate chabacano!
La verdad del caso ha sido
que el matador fue Bellido
y el impulso soberano[2].

En unas palabras explicativas preliminares indica Luján que «Se trata simplemente de una novela de capa y espada, histórica y truculenta» (p. 15). La acción arranca a partir del 21 de agosto de 1622, fecha de la muerte del conde de Villamediana, y plantea con verosimilitud diversas hipótesis posibles sobre su causa, con distintos agentes y móviles. En este sentido, su segunda novela, Por ver mi estrella María, cuya acción ocurre en el año de 1623, vendrá a ser una continuación cronológica de la primera. Además, reaparecerán en ella algunos personajes de la anterior: el conde de Bristol, el duque de Buckingham, y sobre todo María de Coutiño[3] y el alemán Hugo von Stein, que es precisamente quien investiga el asesinato del aristócrata[4].

Entrada sobre Juan de Tassis, conde de Villamediana, en Wikipedia:
http://es.wikipedia.org/wiki/Conde_de_Villamediana


[1] Utilizo la edición de Barcelona, Plaza & Janés, 1998. El personaje de Villamediana, y su violenta muerte, ha inspirado también a otros autores de novela histórica.

[2] Los mentideros eran ciertos espacios de la Villa y Corte donde los madrileños se reunían para conversar y compartir noticias y rumores. Los más famosos fueron el de representantes en la plazuela del León, el de las losas de Palacio (en la parte delantera del Alcázar Real) y las gradas de la iglesia de San Felipe, en la Puerta del Sol.

[3] En el índice de personajes leemos: «Prima de las Tabora. Delicada y amorosa. Enamoró al caballero alemán Von Stein, con quien casó, después de largos y encendidos empeños. Pero ésta es una historia que quizá otro día se contará» (p. 283).

[4] Ver para más detalles Carlos Mata Induráin, «La sociedad española del Siglo de Oro a la luz de las novelas históricas de Néstor Luján: Por ver mi estrella María (1988)», en Álvaro Baraibar, Tapsir Ba, Ruth Fine y Carlos Mata (eds.), Textos sin fronteras. Literatura y sociedad, Pamplona, Eunsa, 2010, pp. 283-300.

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